• September 11, 2023
  • Delci Jackeline Carvajal
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Por | LUIS MOROS
@theluismoros
Columnista destacado En el lente TV
9/10/2023  6:00:50 PM

Alrededor de $100,000 dólares en becas universitarias, más de 3,000 horas comunitarias, 25 becas y 8 pasantías, incluyendo una en el Congreso de los Estados Unidos. Toma solo dos líneas de redacción y más de siete años de trepidantes horas sin dormir, nadando contra la marea, que en este caso era mi consejera estudiantil, quien que me repetía con desdén: “Eres un inmigrante, Luis. Los inmigrantes no califican a becas, ustedes deben pedir préstamos para estudiar”.

Desde ese día me dediqué no solo a conseguir becas, sino a tratar de desmentirla. Más allá de mi terquedad que siempre me ha caracterizado, sabía que desmentirla significaba devolverle esperanza a miles de sueños que la señora Pino destruía al repetir esa frase a cada estudiante migrante de mi escuela.

Cuando migramos a Estados Unidos hay dos preocupaciones inminentes: El estatus migratorio y el futuro universitario de nuestros hijos. Millones de padres y estudiantes se roban la oportunidad de cumplir el sueño americano por ignorancia y desconocimiento, ocasionado por la discriminación—que algunas veces empieza desde las escuelas—. Simplemente, el sistema educativo en Estados Unidos es un rompecabezas. Más allá de ser un sistema complejo por la cantidad de recursos y también la falta de educación sobre como acceder a ellos, la educación en este país está lejos de ser un derecho. De hecho, es considerado un privilegio.

Hay una realidad frente a nuestras narices. La mayor parte de los jóvenes provenientes de Latinoamérica no tienen oportunidad de estudiar en universidades de Estados Unidos por no poder pagarlas. La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos reportó un declive de 8% en la inscripción universitaria a pregrado o licenciatura, convirtiéndose en el declive de inscripciones universitarias más alto desde el 2018. Mientras la administración Biden-Harris perdona 39.000 millones de dólares de deuda estudiantil, son cada vez más los jóvenes que no prefieren seguir sus estudios luego de la secundaria. En otras palabras, los jóvenes están más preocupados por ganar dinero y menos interesados en recibir algún tipo de educación.

El COVID, por otro lado, fue el quiebre final para crear una apatía en los jóvenes sobre lograr un título universitario. Más allá de la pandemia, la inteligencia artificial y las redes sociales se han convertido en la esperanza de miles de jóvenes que no pueden costear una carrera en Estados Unidos. En una sociedad donde 80% de los jóvenes quieren ser ricos y más del 50% quieren ser famosos a través de las redes sociales, terminar la universidad no está de primero en la lista por diversas razones: por falta de dinero, apatía por la complejidad del sistema y, por consecuencia, por desconocimiento a cómo aplicar a diferentes becas en Estados Unidos.

Como consecuencia, menos jóvenes graduándose de la universidad es igual a millones de vacantes abiertas cada año en la industria laboral. Sin duda, el desconocimiento, la pandemia—el rechazo a asistir a clases a través de una pantalla—, y la necesidad de trabajar en empleos rudimentarios para mantener a sus familias está esclavizando, de manera invisible, a millones de jóvenes a ser ratas de laboratorio en un trabajo de 8am a 5pm. La falta de conocimientos de las becas y del sistema educativo impide que los jóvenes accedan a la universidad. Se trata de algo muy importante, ya que en sólo cinco años 3 de cada 4 trabajos requerirán algún título postsecundario.

En el entretiempo, las empresas y organizaciones siguen incrementando sus requisitos para obtener un puesto profesional con beneficios y salario anual. Hoy más que nunca, el título universitario es imprescindible para lograr este tipo de empleos. Entonces, ¿cómo lograr el sueño americano si estudiar en Estados Unidos es igual de costoso que comprar una casa o un auto?

En un país donde menos de la mitad de los estudiantes universitarios de EEUU se gradúan, las becas son la luz al final del túnel en un país de oportunidades que parecen ser un túnel sin entrada en el camino de cualquier migrante. Cuando logramos armar el rompecabezas y encontrar la puerta del túnel, entramos a un nuevo mundo, donde pocos habitan. En este mundo, las oportunidades abundan, pero son los requisitos y las cualidades del aplicante, los cuales actúan como filtros de selección, además de la exigencia y la competitividad que se requiere para ver esa luz que ilumina el camino: ser becado.

Las becas son ayudas económicas que pueden provenir de fondos públicos—para ciudadanos y residentes estadounidenses—o privados, las cuales suelen ser más flexibles con los migrantes. Una beca puede costearte desde un par de libros hasta tu carrera completa. Estos fondos no deben ser pagados de vuelta. Esta es la principal diferencia entre una beca y un préstamo estudiantil. En otras palabras, las becas son herramientas económicas que nos permiten costear nuestros estudios.

Navegando el Mundo de una Beca Universitaria: Tipos, Competitividad y Estrategias de Aplicación

Las becas se distinguen por sus diferentes tipos, categorías y grados de competitividad. En sí, las becas se dividen en tres categorías: académicas, deportivas e internacionales. De estas tres categorías, nacen los seis tipos de becas, a las cuales puedes aplicar a nivel nacional. Ya sean becas institucionales, privadas, por raza o género, por carrera universitaria, o becas otorgadas por tu perfil académico o necesidad económica. Pero para aplicar, es indispensable que indagues sobre el grado de competitividad que tiene cada una. Por ejemplo, no es lo mismo aplicar a la beca Florida Bright Futures, otorgada solo a residentes de la Florida que aplicar a la beca The DreamUS, una beca donde compiten miles de migrantes alrededor del país. Repito, el grado de competitividad varía dependiendo del tipo de beca que estés aplicando.

A pesar de la gran cantidad de becas disponibles para estudiantes hispanos de cualquier condición migratoria, padres y estudiantes ignoran su existencia. Hasta hoy. Si no sabes cómo empezar a armar este rompecabezas de las becas, te invito a que abras una pestaña seguida a esta columna y crees una tabla Excel. En esta tabla, elabora tu nueva lista de becas dependiendo de sus categorías, tipos y competitividad. Para descubrir becas, te sugiero que salgas a la calle y cuanta empresa veas, colócala en el buscador con la palabra BECA delante. Por aquí te dejo algunos lugares donde te apuesto que has gastado cientos de dólares, sin darte cuenta de que te ofrecían becas cada año:

• Programa de Becas de Coca-Cola
• Programa de Becarios de Burger King
• Becas McDonald’s (HACER)
• Giveaway Anual de Dr. Pepper
• Program de Becarios de KFC
• Beca “Vive Mas” ofrecida por la Fundación Taco Bell
• Programa de Becas de Subway
• Program de Becas de Café Bustelo

En sí, las oportunidades están en la nube del internet. La estrategia está en tener disciplina en aplicar a las becas que te interesen y así crear tu lista de becas con base a los requisitos y tu estatus migratorio. Sin embargo, esto no lo lograrás si no inicias tu propia investigación con compromiso. En mi experiencia como conferencista y asesor educativo alrededor del país, he presenciado como miles de estudiantes se roban la oportunidad de financiar sus estudios al rendirse cuando reciben su primer NO como respuesta. Recuerda que, para aplicar a becas, necesitas tener una pasión con un propósito definido. Luego, necesitarás una guía en el proceso para narrar tu historia en un ensayo que persuada a la institución o beca a la que apliques. El resto lo determinará tu constancia.

Si estás en el proceso, entiende que no existe ninguna aplicación fallida. Al contrario, toda aplicación suma para mejorar como aplicantes y destacar en futuras aplicaciones.


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